miércoles, 1 de junio de 2016

Jose 'Pepe' Aldunate a sus 99 años fue galardonado con el Premio Nacional de DD.HH 2016





El sacerdote jesuita, José Aldunate, destacó por su férreo activismo contra las violaciones cometidas en la dictadura. En la década de los 80 lideró el movimiento de la no violencia activa contra la tortura.

Nació en el seno de una familia acomodada de Santiago y durante su juventud se desenvolvió en ese ambiente. Pero en su juventud decidió dar un vuelvo y entrar a la Compañía de Jesús para ser sacerdote, vocación que volcó hacia los más indefensos.

José Aldunate destacó por su férreo activismo contra las violaciones cometidas en la dictadura: en la década de los 80 lideró el movimiento de la no violencia activa Sebastián Acevedo, formado para denunciar pacíficamente, la práctica sistemática de detención ilegal, la tortura y la desaparición de personas.

Ayudó a ciudadanos perseguidos a trepar por los muros de las embajadas para lograr asilo y dirigió una revista clandestina. Bajo el alero de la Iglesia dirigida por el cardenal Raúl Silva Henríquez, Aldunate cimentó las bases de lo que luego se transformaría en la Vicaría de la Solidaridad. 

A los 99 años ganó el Premio Nacional de Derechos Humanos 2016, entregado por el INDH. El cura obrero, como se le conoce popularmente, participaba del debate público hasta hace poco, pero ahora por su estado de salud tiene una vida más tranquila.



La opción por los pobres y la defensa de las personas perseguidas fue su consigna. Teólogo, intelectual, obrero, educador y activista, el sacerdote jesuita José Aldunate (Santiago, 1917) ha consagrado su vida a la defensa de los sectores populares y de los/las oprimidos/as. Colaboró con Alberto Hurtado en la Acción Sindical Chilena y, en la década del 70, como parte del trabajo de una comunidad cristiana de base, formó el Equipo Misión Obrera (EMO). Durante la Dictadura, este grupo se dedicó a la defensa de perseguidos del régimen y a promover la recuperación de las libertades cívicas.

En este campo desplegó –junto a otros religiosos, religiosas y laicos– una amplia y comprometida labor de protección y denuncia, tanto en la práctica que va, desde el asilo de personas en la Nunciatura hasta las manifestaciones callejeras en los años 80, pasando por el permanente apoyo a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, como a través de sus escritos en las publicaciones clandestinas “No podemos callar” (que circuló desde 1975) y “Policarpo” (que la sucede hasta 1995), así como en la revista “Mensaje”.



Es conocido y respetado por su protagonismo y rol fundacional en el Movimiento contra la Tortura Sebastián Acevedo. Tuvo un relevante papel en la denuncia del centro de torturas y exterminio Villa Grimaldi y en su posterior recuperación como sitio de memoria.

El padre José Aldunate, sin duda es uno de los nombres que resuena en temas de derechos humanos, y quien hoy en día vive un período difícil de salud, tras sufrir un infarto cerebral y que lo mantiene en estado delicado. 

A sus 99 años, el sacerdote sigue siendo un ícono en la defensa de los más desvalidos y también en los temas "tabúes" que envuelven a nuestro país, como el aborto y los homosexuales. Hasta un poco antes de que decidiera convertirse en cura obrero y un fiel defensor de los derechos humanos, Aldunate, iba por el camino que lo conducía directo a las altas esferas eclesiásticas.



Felipe Henríquez Ordenes


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