miércoles, 8 de julio de 2015

¿Qué son las arpilleras? Conozca a Bélgica Castro Fuentes y su labor de honrar la memoria





HISTORIA

En Chile, 1974, un pequeño grupo de mujeres cuyos hijos habían desaparecido desde su detención, comenzaron a reunirse para confeccionar tapices. Sus trabajos tienen un fuerte contenido de denuncia de los crímenes cometidos durante la dictadura de Pinochet. Pronto el movimiento se extendió a otras ciudades y comenzó a llamar la atención del público internacional.

Paradójicamente, la dictadura chilena les dio la oportunidad a las mujeres de encontrar una forma de poder político. La desprotección en que el dictador Pinochet dejó a mujeres de todas las clases y grupos sociales las empujó a encontrar una voz para articular sus demandas. Con motivo de su arte, las arpilleristas se organizaron, primero como madres de los desaparecidos, después como ciudadanas políticas.

El primer taller de arpilleras fue abierto en 1974, patronizado por la Vicaría de la Solidaridad. Unas catorce de ellas, desesperadas por la desaparición de sus familiares, por el hambre de sus hijos y por el terror, llegaron al patio de la Vicaría, donde se les ofreció retazos de tela, con los que podrían ocuparse y ganar un poco de dinero. Espontáneamente comenzaron a trabajar en este nuevo arte politizado.

Las arpilleras se crearon en un ambiente de silencio y miedo, y narran historias a través de colores y formas. En ellas se describen eventos de la vida de la nación: historias de pérdidas, de la negación del futuro, de la ausencia de felicidad, del deseo de paz. A las mujeres las une el dolor, la ausencia y la búsqueda inútil de sus parientes perdidos.



La relación entre arte y denuncia, imagen y verdad política no es fácil de entender para quienes viven en países donde la libertad de expresión y las garantías individuales no están amenazadas sistemáticamente. Las arpilleras chilenas son un ejemplo de tantos movimientos artísticos que tuvieron que encontrar un medio de expresión intenso pero seguro, donde pudieran gritar sin decir palabras. Las imágenes de gran inocencia y fuerza de esos tapices son un reflejo directo de las necesidades de tantos ciudadanos chilenos.

En 1991 y con la vuelta de un sistema democrático, la mayoría de los talleres habían cerrado. Pero el trabajo de estas mujeres sigue siendo un testamento gráfico de la lucha por los derechos humanos y como advertencia de que no debemos olvidar la dictadura.

Belgica Castro Fuentes, es una de las pocas mujeres en el mundo que aún practican este arte, al menos en el ámbito de recuperar la memoria. Bélgica, es miembro histórica de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos - Chile, su esposo Raúl San Martín Barrera, trabajador del calzado, fue detenido el 6 de octubre de 1973. Hasta el día de hoy, Bélgica aún no sabe qué fue de Raúl. 



Este es parte del testimonio que me entregó Bélgica hace algunos años, y que yo guardo en mi corazón. Esto me da fuerzas para seguir en la lucha, de encontrar no solo a mis DD.DD, sino que también a todos y todas.

Quiero hacer con mis arpilleras, un homenaje a mi esposo, detenido desaparecido.

No permitamos que el olvido nos borre la memoria. Aquí les presento mis arpilleras. 
Bélgica Castro Fuentes.












Con mis arpilleras quiero hacer un largo viaje, un recorrido por mis recuerdos. Con ellos trataré de capturar, mostrar nuestra historia reciente y con cada pedacito de género estampar la gran noche negra que viviera nuestra patria. Para así dejar un testimonio a los que vienen, los niños, las niñas, los jóvenes del mañana, quienes serán los futuros conductores de este proceso de cambios que deben vivir las próximas generaciones.

Fue difícil la tarea de darle colorido, darle forma a nuestro dolor, ¿cómo hilvanar los sentimientos de incertidumbre? Expresar nuestra rabia, nuestros desvelos, nuestro llanto nocturno, la impotencia, la esperanza efímera de encontrarlos con vida…. encontrar una señal, alguien que los hubiese visto, algo que nos diera una pista sobre el paradero de nuestros esposos, esposas, hijos, hijas, padres, madres, abuelos, abuelas, hermanos, hermanas.


Bélgica Castro Fuentes apreciando una de sus arpilleras en exposición

Así fue entonces cuando nos adueñamos del el arte, de la magia de los colores, de la música, del baile, utilizándolos como una herramienta para dar expresión a nuestro dolor. 




Puede encontrar más arpilleras de Bélgica Castro Fuentes, en su fanpage - Arpilleras por la memoria - Bélgica Castro Fuentes


Felipe Henriquez Ordenes




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